CON LOS BUENOS

hace 8 años llegamos a Colombia huyendo de los comunistas cubano-venezolanos de los que habíamos sido parte. Después de 33 años aprendiendo aquel oficio, filosofía mesiánica salvadora de la humanidad, Hombres Nuevos de marx-lenin-stalin-che-castro-chavez-maduro-…

una madrugada desperté zombi y eché a andar “sin los pobres de la tierra”, me fui a Mérida en Venezuela, sobreviví con la ayuda de dos mujeres. Una de ellas me trajo a EEUU. 

hasta aquí una historia en blanco y negro, cero matices: si trabajas para castro y chavez eres “Bueno”, “martiano”, -de ahí la frase “con los pobres de la tierra”-, sacada de un poema de José Martí, gran hombre de Cuba; que también dijo de Marx (Carlos) que “…como se puso del lado de los pobres merece honor…”  

En esas palabras está TODO lo que un Revolucionario, Salvador de la Humanidad necesitaba, y únicamente debía, saber. Si deseabas abundar en estas Verdades Galácticas podías hacerlo siempre que no te desviaras un milímetro de sus esencias, o ya serías apartado del jugoso grupo que nos conducía hacia el futuro luminoso de la igualdad entre todos los hombres, por la que Luchaban los Comunistas Todos, como zombis, como Marx-…

los líderes, manejan el discurso sin colores. Llevan dos siglos haciéndolo y les ha dado resultado. Durante 200 años ellos son del grupo de Robin Hood, Don Quijote, Martí, … justicieros románticos quitando a los ricos, peleando del lado de los pobres. No dudan en nombrar a Jesús entre sus miembros.

Del otro lado están los EEUU. Ese que Martí llamó en una de sus últimas cartas “el monstruo”, (y también es todo lo que requieres tú saber, —si quieres ser de aquel grupo)

Los que no somos miembros de aquellos comunistas somos vistos como ciegos, metalizados, fríos y sin amor zombis. Gente débil, que para vivir mejor (en el bando de los ricos a los que los Robin Hoods le “quitan” el dinero) son capaces de todo. 

Ya voy a cumplir 44 años y he visto gente capaz de TODO “para vivir mejor” en ambos bandos. En cualquier equipo que militen, son lo mismo:

Manejan un sin fin de palabras que no conocen y usan para conveniencia propia. No les interesa cambiar nada, ¡¡¡eso es peligroso en cualquier bando!!! sobre todo en el autodenominado Revolucionario (!), pues la aventura de ser innovadores te envía a vivir en el lado de los “malos” con derecho a Nada. Van, por tanto, pasivamente y sin voz a donde vaya la corriente, expertos en el arte de nunca ser señalados, se vuelven muy hábiles en el arte de escapar, de no ser castigados y se refugian en sus familias y “amigos”. Son útiles a sus líderes, y pueden llegar a ser también muy “buenos” líderes. Escapan de un bando al otro en busca de algo distinto que nunca encontrarán. La vida es en blanco y negro en todas partes. 

A todos sólo nos importa esperar a que procesos ciegos sociales, tecnológicos, casuales, tranquilos o violentos lleguen a cambiarlo todo en 100 años o en 100 días, da lo mismo. Por si acaso acá estoy del lado de los buenos, donde quiera que esté. 

 

60/60

60. el complot entre los CCC (caribeños criminales de color) terminó con la vida del hombre que derigía la contienda contra la apropiación de Cuba por los yanquis (José Martí). consecuentemente el archipiélago padeció la presencia norteamericana que logró mantener a raya los sueños del apostol, de los que se armaron los “revolucionarios” para expulsarlos por un tiempo (a los norteamericanos y a los propios sueños)

60. por más de 6 décadas han
peleado los CCC (castro criminales comunistas) para alejar a los estadounidenses de estas tierras, pero ya vuelven.

Martí seguirá esperando, tras 60+60 años. Lo peor es que ahora muchos piensan, “¡Que siga esperando!”, son el producto de tantas Cs, que han marcado el camino de cuba. Ellos no tienen la culpa, piensan como viven, cómo han sido “educados”, merecen la vuelta de los americanos.

Silvio Rodriguez Dominguez

moriras antes de saber tanto que necesitas? quien sabe? hay una montaña de dolores que te lo impide y sabiendo de tu temperamento (debilidad) no creo que puedas superarla para ver tantas verdades:

quien fue, que escribió josé julián martí pérez, que quería para cuba y el mundo;

quienes son los esbirros que tanto defiendes, y de los que eres fiel y docil criatura: no puedes ser de otro modo;

los atisbos de libertad en tus escritos (incluídas tus canciones) es con lo que algunos se han quedado, son la luz bajo ese everest de escombros de carne con madera en el que te debates inteligible hasta para ti mismo. la oscuridad te ahoga y te conviertes en subdito de Martinez Campo y Weyler, mientras hablas estar entre las filas de los mambises con Martí, Agramonte, Maceo y Gomez. así de inefable es tu discurso;

Habra un tercera cita? quien sabe? lastima que solo vivamos 100 años, tal vez en 200 otro silvio naceria, limpio y puro como tu cancion La Libertad tiene alma clara, y solo canta cuando va batiendo alas…

en cuba reina la monarquia, un solo poder. no lo sabes?, cuanta ignorancia! de estos poderes: Medios, Judicial, Legislativo; cual no está usurpado en Cuba por el Ejecutivo (Raul castro)? Cual de ellos no lo estuvo totalmente por su hermano? Puedes argumentar tu respuesta? puede algún país moderno avanzar en semejantes circunstancias? era eso lo que queria Martí? por que insistes en tapar ese sol con un dedo? deja deja, yo se que vas a salir con la Vieja Trova de que estamos en guerra y que en la guerra el Partido Unico y la Unidad, etc…. bueno sigan con ese cuento, sigan estancados en el tiempo y en la guerra.

Lástima que no viviremos 200 años.

Cuba no es China.

MARTÍ HOY

LA PESADILLA DE CUBA es explicada por sergio vitier, que reúne pilares centrales del pensamiento del más grande cubano, que deberían ser la base para una revolución de nuestra enseñanza, prensa, radio y televisión; además del funcionamiento de nuestros gobiernos en todas partes.

Lo reproduzco (parcialmente):
En un discurso fundador, “Con todos, y para el bien de todos”, Martí de entrada alerta sobre “el peligro grave de seguir a ciegas, en nombre de la libertad, los que se valen del anhelo de ella para desviarla en beneficio propio” y ensalza a “los cubanos que ponen su opinión franca y libre sobre todas las cosas”. A eso le llama “la dignidad plena del hombre”, concepto que en la tajante disyuntiva (“O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos […], o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos”) se equilibra con otros dos factores indispensables: “el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio”. No se trata de la libertad que puede utilizarse para fines indignos de ella, ni de la que, negándose también, se pone al servicio de ideas sin rostro (a lo que fue proclive cierto socialismo, y a veces lo es nuestra prensa). Hay, además, un coto a la libertad, al “ejercicio íntegro de sí”, que es “el respeto, como honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás”. Porque “ejercicio íntegro de sí” no es egoísmo, no es individualismo amoral, no es capricho ni anarquía, mucho menos abuso de unos sobre otros. Es, precisamente, lo contrario: persona original que debe servir a la justicia colectiva: “la pasión, en fin, por el decoro del hombre”

SI SE EQUILIBRAN COMO SE DEBE AQUELLOS PILARES: educacion, prensa, radio/television, gobiernos; no cabe duda que Cuba comenzará a ser martiana, y por tanto libre y democrática; pésele a quien le pese.

EL ABUELO PEPE

Solía visitar a mi abuelo una vez al mes y siempre me tenía un papalote nuevo. Él los fabricaba a mano y los vendía. Me enseñaba a usarlos. Los hacía blanco y negros, así me gustaban.

Él tenía una empresa constructora antes de Fidel, Ché “se la quitó”, o como decia él, se la compró por 400 dólares. En la sala tenía sus empolvados tomos de El Capital de Marx y tenía colgadas en la pared las medallas que obtuvo por “buen trabajador revo|ucionario”. Viajó el mundo entero por aquellos años buscando contratos para #Cuba por todos lados. Orgulloso siempre me decía que cuando regresaba a la isla devolvía hasta el último centavo que le sobraba de la dieta. Tuvo 3 hijos profesionales, uno de eilos mi padre. Crecieron en un país donde era prohibido oir música en inglés o poseer dólares. Tuvo 6 nietos que crecimos en el mismo país, donde Ia ideologia y el fanatismo apagaron la luz al final del tunel.

Hasta sus últimos días creyó en la Revolución cubana. Aunque en esos años ya no aplaudía cuando veía a Fidel Castro por el televisor. Vivió su vejez con una pensión de 10 dólares al mes.

Cerca del final, en el hospital, me dijo dos cosas: que me quedara con el primer papalote que él fabricó, guardado en su armario; y que tuviese siempre presente que “sólo se debe creer en ideas, jamás en personas”. Ese fue su adiós… #MiAbueloPepe.

@Yusnaby

MANUEL

Manuel cumplió 17 en el 70, hablaba demasiado. Fue gran deportista y trabajador pero pronto se sintió frustrado por toda la corrupción y decidió vivir fuera del sistema que a Todos obligaba a vivir dentro.

“cultos y libres”

si quieres saber el grado de democracia en algunos “cultos y libres martianos”, observa como se comportan online, mira como bloquean comentarios/comentaristas incómodos, mira como se van por las ramas, los “campeones de la libertad”. Si te interesa la verdad que está en las acciones y no en las palabras que oportunas encajan en sus composiciones. Sólo son soldados, de una guerra que les ha convenido para la unidad de unos pocos arrazando la libertad y derecho a la cultura de una mayoría con muy poca voz y escasos oyentes. Millones sienten y escuchan “la verdad” de la Revolución Cubana, en esas voces “martinas, cultas y libres” que desaparecerán.

martí

Dentro de 3 semanas habrán pasado 120 años desde que te fuiste.

Para mí no eres grande por el tinte de independentismo y cubanía que tuvo tu obra, sino por lo universal y eterno que nos señala a todos los humanos cual es la felicidad deseable y como alcanzarla.

SEÑOR POLÍTICO, ES CON USTED

Sí, es con usted. No importa si es usted el Presidente de la República, senador, diputado, ministro o gobernador con gran autoridad y protagonista de espectaculares giras internacionales, galas diplomáticas y fiestas palaciegas, o un sencillo funcionario municipal que recibe un magro salario con el que apenas puede aliviar los gastos mensuales de su familia. Tampoco importa si llegó usted allí en defensa de las ideas tradicionales y conservadoras o con grandes promesas sociales, en nombre de los humildes de la tierra. Es con usted.

*

¿Ha escuchado usted alguna historia de los desiertos de la frontera que divide a México de Estados Unidos? ¿Sabe dónde está situado el Estrecho de la Florida? ¿Le han contado lo que ocurre en el Canal de la Mona? ¿Tiene alguna idea de la vida de los “sudacas” en España?

Usted es político, y por tanto sabe que América Latina es una región privilegiada por tener extraordinarios recursos naturales. Petróleo, destinos turísticos, minas, ganadería, agricultura y un capital humano laborioso y emprendedor, son sólo algunas cualidades de esta región bendecida, en la que habitan 500 millones de personas, la inmensa mayoría con un idioma, una cultura y una historia común. Sin embargo, aproximadamente 167 millones de latinoamericanos, o el 28 por ciento de la población de América Latina, viven por debajo de la línea de pobreza, según el Panorama Social de América Latina 2014 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). De ese total, 71 millones de personas viven en la extrema pobreza.

En todo el mundo hay 854 millones de personas que sufren de hambre, 52 millones de ellas viven en América Latina, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Si bien esto representa una reducción para Latinoamérica, porque había 59 millones entre 1990 y 1992, de cualquier manera significa el 6 por ciento de las personas malnutridas del mundo y el 11 por ciento de la población latinoamericana.

¿Estos datos significan algo para usted? Quizás estos datos lo ayudarán a comprender mejor las historias de muerte en los desiertos fronterizos, los miles de ahogados en las peligrosas aguas del Estrecho de la Florida o el Canal de la Mona, y la vida tal vez más afortunada de los “sudacas” de España.

Si en sus años de trabajo como funcionario público usted hizo algo para evitar todo lo anterior, lo felicito. Usted no es la regla, usted es la excepción. Mucha gente se pregunta por qué los que conforman la regla no se avergüenzan. Hay siempre una excusa a mano: América Latina fue colonizada por España durante más de 300 años; las potencias mundiales han saqueado los recursos naturales del continente; el neoliberalismo nos ha sumido en la miseria; nos imponen condiciones injustas de comercio.

Mi amigo, en un rincón del norte de Europa hay un pequeño país que se llama Finlandia. Tiene poco más de cinco millones de habitantes. No se independizó en el siglo XIX, si no en 1917. Hasta entonces había sido un ducado del Imperio de los Zares de Rusia. Entre 1917 y 1918 sufrió una horrible guerra civil. Se le trató de imponer un sistema monárquico, con un rey alemán. La derrota alemana en la Primera Guerra Mundial permitió a ese pequeño país convertirse en una república. Entre 1939 y 1945, cuando se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial, Finlandia debió librar tres guerras, dos contra el imperio comunista soviético de Joseph Stalin y una contra el imperio alemán nazi-fascista de Adolfo Hitler. Su tratado de paz con Moscú en 1940 la obligó a ceder a los rusos tres regiones que componían el 10 por ciento de su territorio, donde operaba el 20 por ciento de su capacidad industrial. Cuatrocientos mil finlandeses tuvieron que evacuar esos territorios. En total, medio millón de finlandeses estuvieron emigrando, principalmente hacia Suecia, hasta la década de 1970. Pero su democracia y su economía se han estado fortaleciendo constantemente desde entonces, al punto de que se ha convertido en una nación receptora de inmigrantes de la antigua Unión Soviética, con minorías étnicas que hablan 20 idiomas diferentes. Hoy día, Finlandia es un país altamente industrializado, con una sólida economía de mercado, cuyos habitantes tienen un ingreso per capita de 40.455 dólares al año. El país ha sido por años la segunda economía más competitiva del mundo, después de Suiza. Le siguen Suecia, Dinamarca, y oiga esto, Singapur, que es uno de los pocos países que saltó al primer mundo en décadas recientes.

Por favor, no me repita el cuento de las diferencias culturales que hacen imposible funcionar como Finlandia, Suiza o Singapur. No ofenda usted a la cultura hispanoamericana. No me decepcione. Ayúdeme a respetar su inteligencia. La única diferencia es que los políticos finlandeses tienen una extraordinaria vocación de servicio público y capacidad cero para la corrupción. Pero si el ejemplo de Finlandia le parece demasiado lejano, vea usted el ejemplo de Chile, un país como el suyo, latinoamericano, hispánico. Chile es hoy día la economía más competitiva de América Latina. ¿Sabe usted por qué? Porque los gobiernos democráticos chilenos han trabajado con los más bajos niveles de corrupción de la región, es decir con transparencia de primer mundo, en medio de políticas sociales sustentadas por una sólida economía de mercado e instituciones respetables y respetadas.

En una de sus muchas indagaciones, hace cierto tiempo, la cadena británica de televisión BBC comisionó a la firma Gallup una encuesta entre 50 mil personas de 68 países. Participaron 14 naciones de América Latina. La idea era conocer los anhelos y las frustraciones de la gente. Le tengo una mala noticia: en América Latina, sólo el cuatro por ciento de los encuestados confía en usted.

Pero veámoslo de otra manera. No tiene por qué ser así. Usted, con su conducta, puede ayudar a cambiar la percepción que los latinoamericanos tienen de los políticos. Es decir, de usted. No olvide los ejemplos de Finlandia, de Singapur, y otros que usted conoce como los de Canadá o Taiwán, Australia o Corea del Sur. No se esfuerce más allá de lo necesario. Simplemente, usted y sus colegas hagan lo que hicieron los políticos de los países que han tenido éxito. Punto.

(Hernández Cuéllar, autor de la columna Cafe Impresso, es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Es también autor del libro ¡Última hora! – Manual para el consumidor de noticias de la era digital. Desde 1981 ha trabajado en todo tipo de medios: agencias de prensa, diarios, radio, televisión, semanarios, internet, revistas y redes sociales. Fue redactor de la agencia EFE en Cuba, Costa Rica y Estados Unidos, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles, California, e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).